Acerca

¿Por qué caballos?

Durante milenios el caballo ha caminado a nuestro lado. Hoy, en pleno siglo 21, este noble y mítico animal ha cambiado su labor en nuestros campos de cultivo y de batalla para acompañarnos, una vez más, en esta nueva etapa de nuestra evolución, ahora como guía y maestro, capaz de llevarnos, si aprendemos a escucharlo, hacia una nueva consciencia desde la cual podemos vivir con mayor presencia y autenticidad.

El solo hecho que exista una relación tan estrecha entre el humano y el caballo es en sí sorprendente. En la naturaleza, el hombre sería, como lo fue por milenios, el depredador del caballo. Por qué entonces este animal nos permite subir sobre sus espaldas, precisamente uno de sus puntos más vulnerables? Y, no solo nos deja subir sobre él, si no que nos entrega su confianza, y a veces su vida, acompañándonos en situaciones extremas como la guerra y el trabajo pesado.

Siendo animales no depredadores, los caballos han desarrollado habilidades especializadas para su supervivencia, como su constante estado de atención y su aguda sensibilidad. A diferencia del humano, que como depredador mira de frente y se enfoca en su objetivo, los ojos del caballo miran a los lados, permitiéndole un ángulo de visión de casi 350º.

El caballo vive en un constante estado de atención relajada, casi contemplativa, sin enfocarse en nada particular, a menos que algo llame su atención. Además, como animal no depredador, este no puede permitirse el uso de la voz como su principal medio de comunicación. Esto lo ha llevado a desarrollar una aguda sensibilidad que le permite percibir cambios en la postura y niveles de excitación tanto en otros miembros de su manada como en sus depredadores. Estas habilidades las ha transferido a su relación con el ser humano, convirtiéndose en un “animal espejo” que logra captar y reflejar en su propio comportamiento nuestras emociones más profundas, de las cuales a veces no somos conscientes.

Estas son al menos algunas de las observaciones sobre las sorprendentes habilidades del caballo, pero para quienes convivimos con ellos en el día a día, existe además un componente de magia y misticismo en este maravilloso animal. Es algo especial que no puede explicarse plenamente con palabras, si no más bien debe ser sentido y vivido.

Beneficios

A través de actividades específicamente diseñadas, los caballos nos enseñan destrezas que luego podemos aplicar en todas las áreas de nuestras vidas como relaciones personales, relaciones familiares y el trabajo.

A través del caballo podemos:

  • Fortalecer nuestra confianza y autoestima
  • Ahondar en nuestro autoconocimiento con autenticidad
  • Aprender a establecer límites claros y saludables
  • Aprender a escuchar nuestras emociones y lo que estas nos comunican
  • Optimizar la manera en que nos relacionamos con los demás y con nosotros mismos
  • Reconocer patrones de pensamiento y comportamiento ya obsoletos y reemplazarlos con otros que nos beneficien
  • Conectarnos con nuestra intuición
  • Despertar nuestra creatividad
  • Aprender a trabajar en equipo formando comunidades auténticas
  • Desarrollar un estilo de liderazgo consciente y responsable

 

Para los ecuestres:

  • Aumentar los niveles de seguridad
  • Construir una mejor relación con nuestros amigos equinos
  • Encontrar soluciones alternativas a patrones de comportamiento obsoletos
  • Fortalecer nuestro conocimiento del caballo (y el nuestro) a nivel físico , mental y emocional
  • Iniciarse a la “equitación etológica”
  • Refinar las ayudas y conseguir mejor desempeño del caballo a nivel deportivo
  • Como mejorar, sanar caballos alterados
  • Aprender a manejar los “miedos”
  • Descubrir y practicar el trabajo a pie y en libertad

Visión y Misión

Visión

Partiendo de nuestras experiencias personales con el poder sanador del caballo y de nuestro deseo por compartirlo con otros es que nace Alter Equus.

Nuestra visión es la de facilitar un espacio seguro y placentero para compartir con estos maravillosos animales, proporcionando una experiencia agradable a través de la cual individuos, familias y grupos puedan conectar, descubrir y crecer.

Nuestro lema describe en tres pasos lo que buscamos obtener en nuestras prácticas:

Conectar: con los caballos, con la naturaleza, con nosotros mismos y con los demás.

Descubrir: nuestras emociones y lo que estas nos comunican (componente emocional), patrones de pensamiento y comportamiento tanto individuales como de grupo (componente mental), re-conocer y re-conectar con nuestro “Yo Auténtico” (componente espiritual).

Crecer: aplicar lo que aprendamos, a través de pequeños atisbos o grandes revelaciones, a nuestro diario vivir.

Misión

La misión de Alter Equus es la de promover una forma de vivir más plena y auténtica, cultivando una consciencia de respeto y aprecio hacia todos los seres vivos, incluidos nosotros mismos, a través de un trabajo guiado principalmente por los caballos.

¿Quiénes Somos?

Karen Montealegre:

Mi abuela decía que fue ella quien me subió por primera vez a un caballo a la edad de dos años.  Aunque no lo recuerdo, sé que desde que tengo memoria he sentido un gran amor por los animales y en especial por los caballos.

Después de vivir casi veinte años fuera de Costa Rica, regresé y pude realizar mi sueño de infancia: compartir mi hogar con ellos, así como con mis demás animales. El convivir con mis caballos el día a día solo ha aumentado mi fascinación y admiración por ellos y por esa conexión tan especial que existe entre ellos y nosotros.

Luego de dos años estudiando etología equina y doma natural junto a Christian Frey, en el 2012 decidí seguir una formación formal como Facilitadora en Aprendizaje Vivencial Asistido con Equinos, EFEL (Equine Facilitated Experiential Learning)en inglés. En el 2014 concluí mi formación certificándome como Instructora de Eponaquest International (Arizona, EEUU).

Desde mi formación profesional como publicista y Máster en Comunicaciones, por fin encuentro la oportunidad de integrar en una sola práctica mis habilidades, mis talentos y las grandes pasiones de mi vida: la naturaleza, los caballos, la gente y el desarrollo personal del cual todos somos capaces y responsables.

Es con este espíritu que abro las puertas de mi casa y mis caballerizas para todos aquellos que quieran compartir la magia y el poder sanador de estos maravillosos y míticos animales.

Christian Frey:

Me formé en Francia (con Elizabeth de Corbigny), Canadá y  México.  Llevo veinte años trabajando en Doma  Natural y mi metodología incorpora  influencias de  Pat Parelli, Buck Brannaman  y sobre todo John Lyons.

Durante cuatro años, como vicepresidente de l’AREW Aquitaine,  en Francia, fui responsable del área de equitación etológica .

Recibí la certificación  Grado II de EAGALA (Equine Assisted Growth and Learning Association) como facilitador en el área equina.  

La  introspección personal combinada  con la doma natural es, para mí,  como un PUENTE entre la persona y el caballo con sus procesos respectivos.

Gracias a la confianza de Karen tuve la oportunidad de confirmar mi práctica con su manada, verdadero “laboratorio equino”, lo que nos llevó a ir más adelante a través de Alter Equus…

Foxy, mi caballo, me  acompañó en muchos aspectos a lo largo de cambios fuertes en mi vida, particularmente estos últimos años.

Por supuesto seguimos juntos aquí en Costa Rica y  él también forma parte del equipo de Alter Equus.

Andrés Caballero, Administrador 

Nubia Gonzalez, Asistente

Jorge Espinoza, Encargado de la Manada Alter Equus

Jean Carlos Villalobos, Asistente

La Manada:

La manada Alter Equus está compuesta por un garañón, tres capones, cuatro yeguas y un burro. Cada uno de nuestros amigos equinos tiene su propio carácter y personalidad, pero eso se los dejamos por descubrir.